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lunes, 1 de diciembre de 2014

Tos nerviosa

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7- Tos nerviosa
La tos nerviosa o psicógena es una tos seca, irritativa, que no tiene por finalidad expulsar moco.
Posible causa: Puede tener en su origen una situación de estrés. Puede ser crónica (durar varias semanas) y es más común en los adultos.

Qué hacer:  Cesa sola por la noche, cuando el niño está relajado, síntoma que la diferencia de una tos relacionada con una enfermedad.


Publicado por: Eugenia Fernández-Goula

Tos por cuerpo extraño

6- Tos por cuerpo extraño
Nuestro hijo no tiene otros síntomas como congestión o fiebre, pero sufre una tos constante y persistente, que no para nunca. La constante no desaparece nunca, ni de día, ni de noche, ni de un día para otro; la persistente aparece y desaparece, puede que con apenas un día de diferencia, y tiene su origen en procesos víricos repetidos.
Posible causa: Ante una tos persistente podemos sospechar sobre todo la presencia de un cuerpo extraño alojado en los pulmones del niño. Puede haberlo introducido por la nariz, pero también por la boca. Los cacahuetes y las pipas son los cuerpos extraños que se encuentran con más frecuencia en los pulmones de los niños pequeños. Cuando no conocemos el origen de la tos no debemos darle nunca antitusígenos.
Qué hacer: Si nuestro hijo tose persistentemente sin causa aparente, debemos llevarlo al médico, quien puede pedir una radiografía para averiguar si tiene un cuerpo extraño (este no siempre se ve). Una vez detectado, se lo extraerán con un broncoscopio.



Publicado por: Eugenia Fernández-Goula

Tos con pitos

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5- Tos con pitos
Cada vez que nuestro hijo tose, o incluso respira, parece estar soplando por un pito que suena dentro de su pecho.
Posible causa: El origen de esta tos es el «cierre bronquial», y es típica de procesos asmáticos y bronquiolitis. Si la tos se da en invierno y en niños menores de dos años es probable que estemos ante una bronquiolitis; si aparece en primavera podemos sospechar una alergia. El asma no tiene edad, aunque es más habitual en niños mayores.
Qué hacer: Lo primero es acudir a un pediatra para establecer un diagnóstico. Los tratamientos son diferentes en función de la causa. Si a nuestro hijo le diagnostican asma es importante hacer un plan preventivo. Si finalmente se llega al ataque de asma, este se resuelve con broncodilatadores, esteroides inhalados y antileucotrienos, inhibidores de las sustancias que provocan el cierre de los bronquios.
Las bronquiolitis son más complejas de tratar, ya que están causadas por el virus respiratorio sincitial, que no siempre responde adecuadamente a un tratamiento. En realidad la bronquiolitis solo se pasa una vez en la vida, como el sarampión; el resto de las veces que creemos estar ante la enfermedad estamos ante cuadros relacionados con el primer episodio.
Tras la bronquiolitis los pulmones del niño suelen quedar muy sensibles, por lo que responden exageradamente ante cualquier cuadro vírico sin importancia. Entre los cuatro y los seis años los pulmones maduran y no suelen quedar secuelas. Si la tos de estos episodios es demasiado molesta, el médico recetará un broncodilatador.


Tos ferina

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4- Tos ferina
Nuestro hijo pequeño tiene fuertes ataques de tos, cada pocos minutos, que lo dejan sin aliento. Esta tos suele acompañarse de un esputo blanco, perlado, pero no muy grande. Los pequeños pueden vomitar del esfuerzo y los menores de tres meses, incapaces de toser tanto, realizan pausas de apnea (se quedan sin respiración durante unos segundos). Se trata de una tos seca, irritativa y bastante invalidante.
Posible causa: Está provocada por una infección bacteriana originada por la Bordetella Pertussis, una bacteria muy contagiosa contra la que se vacuna a los bebés desde los dos meses. Gracias a las vacunas hoy no es fácil ver la enfermedad en estado puro, pero no todos los niños están inmunizados y además existe una generación de adultos y adolescentes mal vacunados que puede contagiar la enfermedad a los más pequeños.
Qué hacer: Si la tos de nuestro hijo (que achacamos a un resfriado) empeora después de unos días y empieza a parecerse a la descrita, es primordial acudir rápidamente al médico.
Aunque se trata de una enfermedad que, en general, va a curarse sin medicación, es importante controlar la evolución del niño.
Hay ocasiones en las que puede requerir el uso de antibióticos, y es una de las pocas enfermedades que puede justificar el uso de jarabes contra la tos (antitusígenos).
La enfermedad en sí suele curarse relativamente pronto con el tratamiento adecuado, pero la tos de recuerdo puede durar meses: la tos ferina afecta a los receptores de la tos, en el sistema nervioso central.


Tos seca

tos-seca-pediatra-online-consultas3- Tos seca
El niño tiene muchos mocos en la nariz, quizá también fiebre, y una tos seca, irritativa, ronca... Esta tos y los síntomas que la acompañan pueden mantenerse invariables una semana o pueden empeorar en unos días.
Posible causa: La mayoría de las veces la tos seca es parte de un catarro y está provocada por la inflamación de la faringe. Aunque sea llamativa, si va acompañada de muchos mocos y fiebre que remite en dos o tres días, no suele ser preocupante.
Qué hacer: Si al niño le duele mucho la garganta al toser, es posible que le prescriban antiinflamatorios. Tanto el resfriado como la gripe se curan solos, sin necesidad de medicación, con reposo y tranquilidad si el niño está abatido. La tos desaparecerá sola en unos días.



Tos húmeda

tos-humeda-en-linea-pediatra2- Tos húmeda
Esta tos es densa, lenta y empeora considerablemente por la noche. La nariz puede aparecer seca, pero por el sonido de cada tos sabemos que todos los mocos están ahí, en el pecho de nuestro hijo.
Posible causa: La tos húmeda indica secreciones bronquiales en los alveolos (pequeños sacos de aire de los pulmones) y se relaciona con procesos infecciosos.
Hay que mantenerse alerta ante otros síntomas: dificultad para respirar, fiebre alta persistente, fatiga o pérdida del apetito nos avisan de algo más serio como una gripe, una bronquiolitis, una respuesta asmática o una neumonía. Suele requerir un tratamiento de fondo.
Qué hacer: Como esta tos apunta a un proceso infeccioso, es imprescindible su evaluación por parte del médico.
Denota mucosidad en el pecho y en estos casos es aconsejable enseñar a los niños a expectorar, es decir, a expulsar los mocos tras cada tos.
Los líquidos le ayudarán a hacer los mocos más fluidos.
Los jarabes contra la tos están menos indicados que nunca.

Tos perruna

En estos días de toses, es importante diferenciar los siete tipo de toses que hay. Os lo dividimos a continuación:

1- Tos perruna

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La tos laríngea, a pesar de lo alarmante que parece, no suele implicar gravedad.
Posible causa: Su origen suele ser una laringitis espasmódica, una infección vírica que da lugar a una inflamación de la laringe y que se cura sola.
Qué hacer: Desaparece sola.
Si nos alarmamos y llevamos al niño a urgencias, lo más probable es que al llegar no quede ni rastro de la terrible tos que nos hizo salir corriendo.
Sacar al niño o bebé unos minutos al fresco de la noche (a la ventana o a la terraza, convenientemente abrigado) es una de las opciones caseras para afrontar los ataques de tos nocturna.
Si la tos no cede y empeora, el médico nos recetará esteroides inhalados o corticoides por vía oral.
Cuándo preocuparnos: La laringitis dura entre tres y cinco días. Si la tos perdura, va acompañada de fiebre prolongada o afectación del estado general, debemos llevar al niño al médico cuanto antes.


martes, 21 de octubre de 2014

¿Debemos tratar la tos?

Como cada año la llegada del otoño nos trae las enfermedades respiratorias que se convierten en el pan de cada día de la consulta del pediatra.

Dentro de estas enfermedades, uno de los síntomas más molestos (sobre todo para los padres) y que supone uno de los principales motivos de consulta es la tos.

Las salas de espera de las consultas pediátricas se convierten en un auténtico concierto de toses, dadas las múltiples variedades existentes: tos irritativa, tos perruna (más profunda y metálica), tos en accesos (“ataque” de tos de unos minutos de duración), etc.

Lo primero es aclarar que la tos es un síntoma no una enfermedad, uno más de los síntomas de las infecciones de vías respiratorias (altas principalmente). Es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio y su manera de eliminar los obstáculos de  las vías respiratorias, en este caso el moco.

Es muy importante llegar al diagnóstico que origina dicho síntoma (catarro de vías altas, bronquitis, laringitis, neumonía, etc.), para iniciar el tratamiento de la enfermedad de base y no solo del síntoma. Por lo tanto, no es aconsejable eliminar este mecanismo de defensa, a menos que el niño esté muy agotado y entonces requiera otros tratamientos más agresivos para eliminar las secreciones.


Es muy frecuente la demanda por parte de los padres de medicamentos contra la tos. Sin embargo, la efectividad de los medicamentos antitusígenos en los niños es más que dudosa y apenas hay estudios realizados en la población infantil. La codeína en principio no debe utilizarse en niños. Otros estudios han puesto en evidencia que fármacos como el dextrometorfano tienen similar eficacia en la eliminación de la tos que la del placebo, y los últimos estudios han demostrado que el dextrometorfano es menos efectivo que la miel.


Por el contrario, sí está demostrado el riesgo de intoxicación con algunos de los medicamentos que se usan para la tos, siendo muchos los países (EEUU, Reino Unido, etc.) que prohíben el uso de estos fármacos en menores de 6 años. En España, su uso se encuentra contraindicado en menores de 2 años, siendo usado con menor restricción en la etapa entre los 2 y los 6 años de edad.

Resumen: debemos tratar la enfermedad y no el síntoma.

1-  Ofrecer a los padres una explicación sobre la benignidad de la tos (la mayoría de las veces motivada por catarros de vías altas).

2- Educando con medidas como el lavado de fosas nasales, incorporar el colchón en los lactantes, no usando antitusígenos nunca en menores de 2 años.

3- Plantearnos la necesidad de que las Administraciones Sanitarias lleven a cabo una regulación más exigente sobre la venta de medicamentos antitusígenos de libre dispensación.

miércoles, 8 de enero de 2014

Los resfriados


resfriados-profesional-pediatra-online-consultasEn los primeros meses del año son frecuentes los resfriados

Existen más de 200 virus causantes de los resfriados.

Los resfriados no se originan debido al frío, pero los virus son más resistentes en bajas temperaturas.

La mayoría de los resfriados no necesita de tratamiento con antibióticos, que pueden complicar el padecimiento.

El principal virus causante de resfriados es el rinovirus, pero existen más de 200 distintos que pueden causarlos.

Estos virus se transmiten cuando una persona enferma tose o estornuda cerca de otros, liberando el virus al ambiente, que después puede ser inhalado por otros. También puede transmitirse si una persona toca un objeto contaminado y después toca su nariz, boca u ojos.

Los síntomas de un resfriado incluyen: secreción nasal, tos, dolor de garganta y dolor muscular.

Los niños y adultos mayores son más vulnerables a padecer esta enfermedad. Esto se debe a que el sistema inmunológico de los niños no está completamente desarrollado, y en los ancianos puede presentar deficiencias debido a su edad. Las defensas del sistema inmunológico pueden fortalecerse con una dieta adecuada que incluya frutas y verduras ricas en vitamina C, como los cítricos.

Cómo cuidarse:

- Abrigarse
- Taparse boca y nariz con bufanda para no respirar el aire frío
- Lavarse las manos con frecuencia
- No saludar de beso o mano a personas enfermas de gripe o tos

Tratamiento:

Si se trata de un resfriado común, lo mejor que puede hacer es mantenerse en reposo, tomar líquidos y no automedicarse.

En un resfriado, los antibióticos solo son necesarios cuando se trata de una infección bacteriana y deben ser recetados por un médico. Sin embargo, ya que la mayoría de los resfriados son causados por virus, no ayudan en el proceso de curación y pueden ayudar a que el virus desarrolle mayor resistencia o incluso agravar la enfermedad.

Complicaciones:

Aunque los resfriados son un padecimiento común, del que la mayoría de las personas se recupera, existen factores que pueden agravar este padecimiento.

Las personas que tienen un sistema inmune débil pueden desarrollar otras enfermedades derivados de un resfriado, como neumonía, cuyos síntomas son: tos intensa, algunas veces con sangre, dificultad para respirar, fiebre y dolor torácico.

Además, el resfriado no debe confundirse con la gripe que es una enfermedad respiratoria aguda, aunque los síntomas se presentan con mayor intensidad e incluyen fiebre mayor a 39 grados centígrados, dolor de cabeza, dolor muscular intenso, tos y cansancio intenso.